En realidad, el dinero nunca reemplaza a Dios,
Que es infinitamente superior.
Pero las mujeres y hombres
Pueden llegar a olvidarse
Del valor que tienen en sí mismos,
Y creer que solo van a tener
Reconocida su importancia por los demás
A través de su poder adquisitivo
Y por los bienes que poseen.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario